Elegía contra el maltrato y el abandono animal

Camina triste y solo por la carretera,
hambriento y desamparado.
Vigilando con cautela,
abandonado por algún desalmado.

En una cuneta olvidado,
fuiste un regalo deseado,
pero creciste y te dejaron,
y allí mismo te abandonaron.

Tu cuerpo maltratado,
hambriento y golpeado
por los que tanto habías amado
y que nunca bien te trataron

Allí perdiste la vida
bajo una noche lluviosa.
Te cruzaste en el camino
y los coches no pararon.

María de Frías Valencia, 2º ESO B